La oficina en casa
Enviado por K-nábora Bufete Tecnológico en window$, teletrabajo, linux
El teletrabajo es una tendencia que poco a poco se va extendiendo gracias a las nuevas infraestructuras de conexiones de alta velocidad a Internet. Pero no hace falta trabajar en casa para “digitalizar” nuestros números domésticos.
El paquete de ofimática por excelencia es el Office de Microsoft. No obstante, debido a su elevado precio, no está dirigido al mercado doméstico, sino que su potencial está reservado para entornos laborales. De todas formas, y debido a la intensa piratería y descargas ilegales que ha sufrido Office, es posible encontrarlo en muchísimos hogares domésticos, que se limitan a utilizar unas cuantas funciones de Word. La mayoría de los usuarios se contentarían con el procesador de texto que viene “de serie” en Windows, el a veces incomprendido Wordpad, que afortunadamente ha sido renovado en Windows 7.
Entre las joyas que se encuentran en Office destaca sin duda, Excel. La hoja de cálculo por excelencia no se limita a ser un “sumador de celdas”, sino que hay documentos que son maravillas de la programación. Un experto en Excel es capaz de realizar una aplicación de contabilidad válida para muchas pequeñas empresas.
Pero la mayoría de los hogares domésticos, lo que necesitan realmente es ese “sumador de celdas” y poco más. En tiempo de crisis, es interesante grabar los datos de gastos e ingresos de casa en hojas diarias, y comprobar su evolución. Con grabar los datos diariamente y sin necesidad de ser un experto en Economía, una hoja de cálculo nos ayuda a analizar nuestras tendencias de consumo durante un período de tiempo, y ahorrar costes en la medida de lo posible.
No hay que tener miedo a Excel. Es una herramienta con muchas posibilidades y muy fácil de manejar, pues dispone de un interfaz intuitivo y cuenta con una excelente ayuda en línea. También es posible acudir a cualquier librería y adquirir guías para iniciados o para expertos. Y luego, tenemos Internet con miles de trucos, ayudas e incluso de ficheros ya creados de contabilidad doméstica.
También podemos acudir a paquetes gratuitos si Office se encuentra fuera de nuestras posibilidades. La más popular es OpenOffice, compatible con los archivos de la suite de Microsoft. También destaca StarOffice con algunos contenidos de pago y patrocinada por la poderosa compañía Sun. Para los usuarios de Linux cuentan con Gnome Office y los de Mac, el iWork, sin duda, uno de las aplicaciones ofimáticas más vistosas como suele ser habitual en los programas de Apple.
Otra opción es acudir a programas diseñados especialmente para la economía doméstica. La mayoría de ellos tienen un precio bastante bajo, entre 30 y 50 €, y cuentan con una asistencia telefónica o mediante correo electrónico si se tienen dudas sobre su funcionamiento. También es posible utilizar software gratuito en Internet, donde hay aplicaciones en español que destacan por su excelente funcionamiento.
Una vez que los ordenadores han conquistado definitivamente el mercado doméstico, ya sea en entornos de grandes ciudades, pueblos o el medio rural, el ordenador es algo más que chatear en Internet y bajarse música. Es un excelente aliado para “las cuentas de la casa”, una actividad que se usaba para comercializar los primeros ordenadores domésticos antes que éstos entraran de lleno en la era de la multimedia.


